Viviendo en Berlín, tuve la oportunidad de escuchar la historia de un joven sindicalista que andaba a finales de la década de los sesenta rebelándose contra la situación política occidental de la época, contra la guerra de Vietnam, en favor de los derechos civiles de la mujer, contra el imparable poder que adquirían las grandes empresas; aún no se hablaba de globalización, pero si aquellos héroes de la clase obrera hubieran ganado la batalla, el mundo hoy sería muy distinto a como es, sería mejor. Se llamaba Rudi Dutschke. Murió en 1979, once años después de quedar lastrado de por vida tras ser disparado por un perturbado enardecido por editoriales ultraconservadores de la Alemania occidental.
Me contó la historia mi profesor de alemán cuando le dije que tenía, y tengo, un amigo de Braunschweig (el gran Gusi), pues al parecer el asesino era de esa ciudad y vino hasta Berlín tras leer algunos artículos publicados en el sensacionalista Bild con titulares en plan “Hay que gasear a Dutschke”. Y la verdad es que me dejó conmocionado la frialdad con la que se produjo ese suceso. Pasé muchas veces por delante de la redacción del Bild, en la torre de Axel Springer, en Kochstrasse, que cruza la muy popular Friedichstrasse. Incluso llegué a ver una habitación para vivir en esa misma calle, pero se me iba un poco de presupuesto, precario que era uno en Berlín, pero eso es otra historia. Pues ahora, por fin, han dado el visto bueno al cambio de nombre de una parte de esa calle, a pesar de las iniciativas de conservadores y ultras, y sobre todo a pesar de los editores de ese diario, que a partir de ahora se llamará Rudi Dutschke Strasse.
Y por qué será que esta historia me suena a la inyección de odio que desde algunos medios de comunicación (y desde otros ámbitos de poder: iglesia, política, escuela…) se realiza aquí y ahora, con total irresponsabilidad, como los del Bild.
En Berlín aún todo es posible. Seguiré soñando.
23 Abril, 2008 at 2:50 pm
La de cosas que me vas a enseñar en Berlín…
24 Abril, 2008 at 7:05 pm
Algún día (que podría ser de la semana próxima) me contarás lo de tu escapada a Berlín, porque seguro que también resulta ser una historia de lo más interesante…
¿Al final no llegaste a ver una “yo” con pelo liso por allí, verdad? Una lástima, te habrías llevado bien con mi hermana…
besus!!!
24 Mayo, 2008 at 3:17 pm
bajo estos adoquines no volverá a haber otro post?
ohhhhh…
:’(